“Amor a la Catalán” de 2019, precisamente en la señal de Inés Matte Urrejola, fue el último trabajo televisivo del actor que retorna a la ficción como el galán de la una de las primeras telenovelas en formato vertical que prepara la estación.
En medio de la tranquilidad del campo, una mujer a punto de casarse (Catalina Silva) ve tambalear su vida perfecta con el regreso de su gran amor (Matías Assler), cuya presencia destapará secretos y mentiras que amenazan no sólo su boda, sino todo en lo que alguna vez creyó. Así será “Mi Boda es una Trampa”, melodrama que también contará con el protagónico de Catalina Silva.
“Estoy muy contento de haber vivido el proceso que viví desde mi última teleserie hasta ahora, quedé contento con todo lo que hice en medio (hasta estuvo viviendo en México) y ahora feliz de lo que implica volver al 13”, declaró Matías Assler acerca de su regreso. Agregando que “echaba de menos esto, volver a las pistas, encontrarme con gente, compartir opiniones de la vida y de miles de cosas. Eso a uno lo refresca mucho, así que estoy muy contento de esta vuelta y de sumarme a un proyecto como éste”.
En relación a ser protagonista de una de las primeras mininovelas del 13, Matías confidenció que “me parece buenísimo. Creo que estos dramas verticales, que aquí llamaremos mininovelas, democratizan mucho también lo que es la producción, acerca a toda la gente de la industria, es decir, realizadores, productores, actores, todo tipo de profesionales del género, y reimpulsa el poder generar nuevos contenidos en ficción. Es importante y atractivo tener una fuente de trabajo nueva”, añadiendo que “es muy emocionante que la ficción en Chile tenga otra gama de colores y se apueste a otra oferta, una oferta que viene a refrescar y renovar el género de las teleseries”.
Matías Assler manifestó que el formato de las mininovelas, cuyos capítulos durarán dos minutos y sus tramas serán de 25 episodios, “es muy innovador… ¡y hay que entrar a jugarlo!, es lo que está ocurriendo en otros lugares del mundo y que está funcionando. Hoy, cuando todos estamos expuestos a tanto estímulo en la vida y que esto que sea un drama vertical (para ser visto así en los dispositivos móviles), facilita mucho a la gente que va viajando, caminando o lo que esté haciendo. La gente ya no está tan dispuesta a sentarse frente a una pantalla o incluso a dar vuelta el teléfono, porque pasas de una aplicación a otra de manera rápida y eso te complica. En ese contexto, creo que este formato facilita mucho más todo y al no tener que girar el teléfono, de alguna manera el formato se adecúa a la gente”, sintetizando que “me gusta ser parte de algo que significa ser pioneros en Chile”.
“Uno de los sellos de las mininovelas y que las han hecho ser exitosas alrededor del mundo es que son melodramas clásicos, es decir que tienen todos los elementos clásicos que nos hicieron emocionar en el pasado. Y ‘Mi Boda es una Trampa’ es un melodrama clásico, habla de una historia muy profunda de amor, e incluye traición, una boda a punto de ser cancelada o no, secretos que se develarán a lo largo de la historia y muchos giros dramáticos. En ese sentido, el público se va a sorprender, va a pensar que la historia irá para un lado, pero irá para otro; y habrá personajes que mostrarán una cara, pero su cara verdadera será otra porque ocultan intenciones. En ese sentido, habrá una constante intriga de qué va a suceder debido a que en esta trama todo puede cambiar”, detalló Mariano Gallardo, uno de los productores ejecutivos de las mininovelas.
En tanto, con respecto a desarrollarse en el campo, Gallardo destacó que “tiene relación con nuestra idiosincrasia, con nuestra cultura… todo ese entorno campestre va a ser parte importante dentro de la trama, por lo que el escenario será clave. Definitivamente el campo chileno inspira esta historia”.
Carmen Gloria Román, otra de las productoras ejecutivas, y en torno a su aterrizaje en el 13, indicó que “sabemos que el mayor desafío que tenemos como medio de comunicación y generadores de contenido es estar a la par con la evolución de las audiencias y las tendencias. Nuestra mayor motivación es llegar donde el público está y ser pioneros en Chile de este formato que actualmente está en su curva ascendente a nivel mundial, es una gran forma de lograr ese objetivo. Creo que somos privilegiados al poder producir las primeras mininovelas en nuestro país, porque podemos desarrollar talento nacional al servicio de un género innovador y con mucho potencial”.
Román añadió que estas historias -y el éxito de ellas en el extranjero- es porque “son simples, sin mayores pretensiones. Estamos rodeados de las grandes producciones que nos ofrecen las plataformas, con historias sofisticadas, pero las mininovelas nos están devolviendo al melodrama clásico, a ese que se ha perdido un poco en la televisión tradicional y, lo más importante, es que son muy fáciles de consumir, están literalmente al alcance de la mano, en tu celular. Al ser historias con capítulos de muy corta duración, se convierten en la mejor compañía en los trayectos a casa, en una sala de espera o en el lugar donde estés”.
Fotografías gentileza Canal 13.
